Me gusta como se ve mi blog ahora.
Esta entrada será lo equivalente a la entrada anterior pero con filmes. Intentaré ser conciso.
Salò o le 120 giornate di Sodoma (Pasolini)
Lo más probable
es que no me hubiera impactado tanto este filme si no fuera por un pequeño
texto que leí en el colegio acerca de él. El texto
notó un aspecto obvio del filme, sus incesantes escenas morbosas, pero a la vez
resaltó su simbolismo dándole un punto de vista que alude al fascismo. Y fue
con esa mentalidad que vi el filme. De otro modo, el filme me hubiera repugnado
y hasta quizás hubiera ignorado su significativo poder político.
Para resaltar la significación política del filme vale notar la situación de Italia en los Años de Plomo en que diversos ataques terroristas en nombre de un 'neo-fascismo' (no conozco mucho el tema pero me parece preciso mencionarlo al tratar el contexto político de Salò) y en que Italia se entregaba al consumismo del cual Pasolini era un severo crítico. Además, eran tiempos en que Pasolini conocía los grupos culturales americanos como los beatniks, los hippies y a grupos controversiales como el Black Panther Party. En este viaje a América notaba el espíritu de sublevación del americano que contrastaba fuertemente con la juventud estudiantil italiana que según él eran niños de papá sin ideales. Todo esto encaja perfectamente con Salò cuyo filo se agudizó aún más con el asesinato del director antes de su estreno.
Para empezar, no es la primera vez en que Pasolini adapta una obra literaria a la pantalla para relacionar su contenido a los tiempos modernos. Ya lo había hecho en el '68 con su propia novela Teorema, obra que retrataba la venida de un mesías que juega a su gusto con los hombres (este filme es más que excelente y tiene una estética visual brillante y vívida), y en el '67 con Edipo Re que arrastró el determinismo de la tragedia griega a la Italia pre-segunda guerra mundial. La tendencia de Pasolini de usar el anacronismo para relacionarlo con la actualidad es ,además de ser muy sutil e ingeniosa, muy efectiva (nótese también que Salò es una adaptación del libro Los 120 días de Sodoma de Marquis de Sade del siglo dieciocho).
Suponiendo que ya viste el filme:
Por lo general, el filme se correlaciona mucho con el fascismo italiano y alemán, pero creo yo que alude también al sentido de sublevación y martirio que se debe dar ante la crueldad o ante los gobiernos opresores. En el filme existen muchas referencias obvias al racismo fascista como en la escena en que matan a uno de los esclavos sexuales por tener relaciones con una criada negra y en la escena en que se rechaza vilmente a una mujer por portar una desagradable dentadura, representando el ideal fascista de una supremacía racial. Esto se da en manos de personas de poder que parecen tener el control del país en que residen. Los líderes son ninfomanos y fetichistas en todas sus variaciones y grados de crueldad, someten a sus esclavos a actos inimaginables e intentan convertirlos en máquinas sexuales y si los esclavos de rebelaban eran castigados sin piedad. Estos últimos eran ultrajados y despojados de todo sentido moral, tanto que preferían la muerte antes que entregarse a la degradante naturaleza del poder. Y si por lo contrario cedían al poder terminaban deshumanizándose y cediendo a las horribles experiencias que les esperaba para luego convertirse en uno de ellos a la larga. Por eso, aquellos que fueron masacrados al final del filme fueron más solemnes que aquellos indiferentes (como los que bailan el valse al final). El filme demuestra la manifestación del poder a través de varios actos que incluyen la escatología no para apelar al morbo, como sostienen algunos críticos de la película, sino para denunciar el gusto por la crueldad, tomemos como ejemplo a la pareja que baila al final del filme, no solo son completamente indiferentes hacia la masacre sino que hasta parecen celebrarlo. Al mostrar esto, Pasolini intenta crear un lazo con el público incitándolo a no caer en la misma indiferencia a la crueldad de la pareja (algo así como pasa con los surfistas y los irracionales en Apocalypse Now). Es -muy- probable que la mayoría del público de esos tiempos no lo haya captado gracias al tremendo escándalo que causó el filme, pero ahora podemos ver que Pasolini efectivamente tenía al menos un poco de razón, tan solo contemplemos a la indiferencia ante la crueldad de la generación actual. Los medios de la mayoría nos incitan hacia el bienestar sin embargo, nuestra arrebatada historia y la indiferencia hacia el otro nos hacen caer en el macabro valse de aquella pareja. Salò es una flecha en donde más le duele a esa moral impuesta. En los tiempos actuales repugnaría más el director del filme que el ejecutor de todas estas barbaridades, por esto pienso que es en esa delgada línea, resultado de una mente controlada por el consumismo (no olvidemos que Pier Paolo Pasolini era crítico de este sistema) en que se radicaba el mensaje del filme.
En el fondo estoy algo confundido, no sé si Salò tiene un mensaje optimista o pesimista, pero lo que sí puedo concluir es que no es un filme para disfrutar, ni degustar y mucho menos para excitar. Es innegable que su importancia y gran legado marcó una nueva tendencia en el cine, el hecho que directores controversiales como Catherine Breillat y Michael Haneke citen a Los 120 días como uno de sus filmes preferidos no debe extrañarnos. En conclusión, como también afirmó ese pequeño texto que leí en el colegio, es un filme esencial que toda persona que gusta del cine debe atreverse a contemplar.
Ballet Mécanique (Fernand Léger)
Conociendo el futurismo de Léger y el hecho de que escandalizó al público de sus tiempos; quien no lo haya visto puede inferir que el filme se centrará en visiones tecnológicas, absurdas e incompresibles que le ofrecerán al espectador una perspectiva audiovisual rebelde. Y es exactamente eso, una ilustración sobre el deslumbrante caos de la tecnología mecánica. Está demás decirlo pero lo diré de todas maneras antes que alguien me tilde de pretencioso; Ballet Mécanique no tiene ninguna trama, está hecho para impresionar al espectador, para desorientarlo y enloquecerlo. Quizás fue por esa razón por la que causó tanto alboroto en los 20s y que al parecer sigue causando. En fin, hasta quienes no gustaron del filme deben admitir que la pieza musical de George Antheil que lo acompaña es sumamente excelente. Quizás más que por el la colisión de imágenes metálicas en sí me encantó ese perfecto balance entre música e imágen. Confieso además que Ballet Mécanique fue una de las experiencias audiovisuales más impresionantes que he tenido.
Esta entrada lleva como una semana en borrador. Espero completarla con el tiempo, mientras tanto publicaré lo que escribí hasta ahora como quien se apura a sí mismo con la horripilante visión de lo incompleto. Como siempre, les pido que perdonen mi escritura horrible y mediocre. Algún día escribiré bien.
Edit [10 de agosto; 2:34 PM]
Me olvidé por completo de esta entrada que había quedado pendiente. Y me acordé de ella después de haber leído una entrada en una ´red social' que hacía referencia a mi blog 'unipersonal' de manera muy (in)directa llamándome cobarde por insultarlo, te hago recordar, único lector, que este blog no debe ser leído por nadie. Es solo uno de mis numerosos diarios y sitios webs en los que me paseo sin un compromiso distinguido. Además, yo no realicé esa pregunta en tu ask(o), y si no me crees, no tengo porque darte razones, queda en mí si realicé la pregunta o no. Ah sí, y le haces mucho honor a su nombre ( ;)))))) (iba ajuntar un link muy chistoso a este emoticón pero decidí quitarlo ya que al parecer hay más de un lector de mi blog y no quiero ofender a nadie más de lo que ya he ofendido). De verdad, no quiero pelear, me caes mal, y no especificaré más por el poco respeto que queda. Solo te pido, por las razones ya mencionadas, que no leas mi blogcito 'unipersonal'. También toma en cuenta que ninguno de nosotros tiene la razón.
Die Büsche der Pandora (G. W. Pabst)
¡Este filme fue muy formidable! De veras, hay un gusto por el cine, por el medio y hasta por sus limitaciones que no encuentras en ningún pasaje metafísico (palabra algo pretenciosa, con esa palabra quiero referirme a que la moralidad de los personajes no intenta ir más allá de la trama, es decir, los elementos diegéticos (los extra-diegéticos también) son tan solo para resaltar la calidad artística del filme y no para dar pie a un análisis psicológico, filosófico, etc) de Harmony Korine, Richard Linklater o Aki Kaurismäki. La caja de Pandora se desarrolla con una destreza increíble, la trama toma toda clase de giros, se captura la esencia misma de lo que es ser una femme fatale perseguida por un mal destino producto de la vida dedicada a los placeres y a lo fácil. El espectador se apega rápidamente a los personajes, pues cada uno de ellos son retratados con mucha pompa, fiel al espíritu dramático del cual se crean los amoríos más exóticos y entregados. ¡Y ni hablar de Louise Brooks! Ya conocía su excéntrica imagen, sin saberlo, con la portada del disco de Zorn & Co News for Lulu, es un placer deleitarse de sus finos gestos y de sus tantísimas artimañanas corporales.
El filme es aún más recomendable tanto si gustas del cine de Murnau y Lang como del de Chaplin.
Sonatine (Takeshi Kitano)
¿Qué diablos estaba pensando cuando escribí esto?










