Debo dejar de empezar mis entrada con "Sobre [tema]:", bueno será para la próxima. Les cuentos que borré toda mi música, miré un par de filmes no muy interesantes... Se vienen los bimestrales, sigo pensando en dejar de ser tan inmaduro en el salón sin tomar acción alguna, y que los últimos álbumes que he escuchado son muy interesantes. Mi historia musical se ha reiniciado y espero que a partir de esto mi relación con la música mejore aun mas.
Maureen Tucker - Playin' Possum (1981)
No se puede hablar de Maureen Tucker sin mencionar a The Velvet Underground y no se puede hablar de las revoluciones musicales de este último sin resaltar la batería creativa y artística de Maureen Tucker. Maureen fue ,en mi opinión, la primera en separarse de la percusión tradicional influenciada por el blues y el jazz, su percusión tuvo una voz y no fue un simple metrónomo, además tuvo un espíritu experimental. Cabe destacar que en Heroin de TVU & N el rol de Tucker es tan importante como el de Lou, pues ambos son factores imprescindibles de ese clímax inolvidable que siempre sumerge al oyente en una sensación de trance. En White Light/White Heat mostró ser la batería más libertina de su tiempo. Y en su último disco completo con The Velvet Underground, el s/t del año 1969, se lució con el último track After Hours, aunque esta canción haya sido escrita por Lou no hubiese tenido el mismo encanto de inocencia y amor si no la hubiera cantado Maureen Tucker.
A pesar de todo, Maureen Tucker después de The Velvet Underground siempre fue vista como una especie de Luigi al considerar su modesta obra como solista, en especial cuando se compara a las obras magistrales de John Cale, Lou Reed, y Nico (no sé sobre la carrera solista de Sterling Morrisson, pero no es muy mencionada ni por los melómanos más conocedores). Pero lo que la mayoría no sabe es que Maureen Tucker se retiró temporalmente de la música no por falta de creatividad o reputación sino por cuidar de su hijo y de los cuatro que le iban a seguir. Es por esto que solo participó brevemente en la grabación de Loaded (vaya casualidad que este haya sido también el disco más convencional de los Velvets) y no se supo más de ella hasta el año 1981 con Playin' Possum.
Playin' Possum es una réplica de esos tiempos en que aún existía un lazo entre Los Velvets y Andy Warhol, suena como si hubiese sido un proyecto paralelo de Maureen Tucker mientras se grababa TVU & N y no como un disco que pasó por desapercibido en 1981. El álbum consiste mayormente en covers (solo tiene una canción original) y aún así Maureen logra sonar honesta, humilde y tierna. El repertorio de covers es muy agradable y hasta ecléctico, va de Vivaldi a Dylan de clásicos del rock and roll hasta un instrumental a lo John Cale en la época de The Dream Syndicate. Todas estas rendiciones, como se puede esperar, son ejecutadas lo más Maureen Tucker posible, la guitarra está ligeramente desafinada de tal manera que le da cierto aire de lata, la batería es creativa y divertida, y la voz de Tucker es tan anti-académica y alegre como lo fue en 1969. Vale resaltar la rusticidad de Louie Louie, Slippin' and Slidin' y Bo Diddley como también es muy notable el cover de Heroin que no se deshizo de esa cúspide sonora que tanto le gusta a los seguidores de TVU. Los tracks más inesperados del álbum y a la vez los más sofisticados fueron los instrumentales Concerto in D Major (Vivaldi) y Ellas (compuesta por Tucker), ambos resaltan por su imaginación que parecen rendir homenaje a los guitarristas del primitivismo americano. En conclusión, el álbum es una grata sorpresa escondida cargada de cierto ambiente nostálgico para cualquier fan de The Velvet Underground y de los tantísimos discos lo-fi que fueron grabados en los 80s.
The Fiery Furnaces - Daytrotter Session (2012}
Es cierto, son pocas las veces en que The Fiery Furnaces acierta, pero cuando acierta se lucen como ningún otro grupo. De sus ocho álbumes de estudio son tres los que muestran una verdadera ambición que los ubica a años luz del resto de sus compañeros del género, tres fueron de esos álbumes que no dan tanto que hablar, y uno fue un rotundo fracaso. Aún así les tengo un gran aprecio, pues Bitter Tea es fácilmente mi álbum favorito.
Daytrotter Session no estaba predestinada a ser un EP muy memorable, pues los Daytrotter Sessions en general no tienen mucho que ofrecer, siempre han tenido este aire de canciones que sobraron. Con esto, no quiero decir que el álbum sea malo sino efímero, porque las canciones interpretadas en esta álbum son muy vívidas. Eleanor Friedberger es una cantautora muy original y en este EP luce su melodiosa voz aún más agradable cuando es acompañada por el piano lírico y juguetón que se expande por toda la grabación. La grabación fue tan placentera como corta y el Blueberry Boat de esta grabación es muy diferente al de el álbum del mismo nombre, detalle que le interesará a los chicos super-indie.
The Children of Sunshine (a.k.a. Dandelions) - Dandelions (1971)
Si tan solo hubieran más niño/as de 10 años tocando guitarra y cantando entusiasmados sobre cosas lindas, el mundo sería un lugar mejor. Este álbum es exactamente eso, es uno de esos álbumes en peligro de extinción que nacen de una verdadera entrega a la música y su poderoso mensaje. Con letras como "Es un largo camino hacia el cielo" y "Si estás solo mira a tu alrededor, siempre hay alguien que amar", The Children of Sunshine llegan profundo y pueden alegrarte inmensamente y en el peor de los casos, entristecerte. Obviamente no es un disco de esos que son apreciados por su inmensa o innovadora musicalidad o poder conceptual, es honesto e inocente pero aun así me parece que tiene cierto poder. Son lindas, mírenlas.
Eric Dolphy - Iron Man (1963)
Aunque es un poco pálido comparado con el clásico Out to Lunch que le siguió, Iron Man es uno de las grabaciones más extravagantes de Eric Dolphy, esto dice muchísimo ya que todas las sesiones de Dolphy de por sí son bastante excéntricas y desafiantes. En Iron Man se pueden detectar fácilmente las raíces tan innovadoras de Out to Lunch, pues comparte con este último esa terrible ambición de querer crear una nueva lógica estructural y harmónica que tanto alude a los compositores contemporáneos, así como la de incorporar instrumentos pocos usuales al jam jazzista.
El primer track que lleva el nombre del álbum intenta desequilibrar al oyente con sus contorsiones aéreas para luego hipnotizarlo con los solos de Bobby Hutcherson, todo para recibir a Woody Shaw, el auto-proclamado hombre de acero que se impone imperiosamente para darle un poco de lógica a la infame pieza. El segundo, Mandrake, suena como un montón de gusanos de metal que advierten a los allegados sobre las malas intenciones de Dolphy y sobre su temporalmente inactivo compinche, Hutcherson. De la nada se presenta el veterano héroe Clifford Jordan a abatir a los villanos, fracasa heroicamente y fallece ese mismo domingo. Dolphy, apenado, se lamenta con Shaw, ambos parecen ponerse de acuerdo y tocan una balada. Pero, lo que Shaw no sabe, aparte de que solo es un buen músico cuando toca con músicos mejores que él (véase The Iron Man, su colaboración con Braxton), es que está apunto de ser atravesado por un arpón en llamas lanzado de manera casi inhumana por Dolphy. En celebración, se realiza un orgía inmensa en la que Dolphy toca como quien imita un chillido salvaje, se desploma en el caos organizado, se liga con Alice Coltrane, ya que John aún no aprendía a entregarse a la rebeldía del free jazz hasta unos meses después, y se encuentra con Hutcherson para echarle más gasolina al fuego. Al final del día, a modo de reflexión, rinden homenaje a Charlie Parker quien falleció al intentar escuchar todos los discos de todos sus imitadores.
En verdad, no sé como escribir sobre discos de jazz, la cosa es que este álbum es muy bueno.
The Apartments - A Life Full of Farewells
Desconozco muchísimo acerca de esta banda, según tengo entendido se formaron en Australia en el año 1978, pero este álbum, su tercero, sale en 1995, de verdad que no tengo ni la menor idea. Pero bueno, The Apartments, nombrados así por la famosa película de Billy Wilder (película que no me gustó mucho,pero que aparentemente tiene un gran apego con las demás personas de mi edad), son de la misma vena de bandas como The Magnetic Fields, Belle & Sebastian y Tindersticks (estos últimos son grupos fenomenales) que intentaron hacer de la canción pop algo más sofisticado ya sea por medio de una instrumentación que inspira orden y delicadeza o por medio de una letra elegante y casi literaria.
A Life Full of Farewells es, como sugiere el título, esencialmente un álbum melancólico. Las canciones carecen de esos ritmos que abundan tanto en las convencionalismos del Indie pop, Twee pop y del Jangle Pop. En su reemplazo, The Apartments emplea una excelente instrumentación, no falta esa perfecta complementación entre trompetas espontáneas y alegres y secciones de cuerda que la dan un toque elegante al álbum. Las estructuras de las canciones son muy variadas y no caen en el trío común de verso-coro-verse, y aún así el álbum no pierde su accesibilidad y contiene más de una canción pegajosa.
En efecto, este es un álbum adictivo, un no-sé-qué me jala a escuchar al menos un par de canciones diarias. De esto, debo concluir entonces que The Apartments no es un grupo más del género y que no escriben por escribir como lo hacen tantos grupos pop por allí. Tal es su 'maestría' que los ubico juntos al grupo Advantage Lucy (a.k.a Lucy Van Pelt) que me han cautivado y convencido de la misma manera. Ambos son grupos que no pretenden lucirse con artimañas sino con el arte del cantautor que consiste en hacer de la canción convencional un gusto y hasta, en el caso de canciones como She Sng to Forget You, un viaje emocional.





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