jueves, 18 de julio de 2013

Entrada #11

Sobre algunas frustraciones: 

Les pido (si es que hay alguien ahí, porque no me parecería extraño que nadie me lea) que no lean esto si les aburre leer los libros de autoayuda (a mí también me aburren), pues mis entradas recientes parecen sacadas de algún diario de algún adolescente en busca de los ojos de su princesa de algún libro de Coelhito, Cauhtecmito o de ese señorito que escribió La Vaca.

Mientras pasan las entradas, mi blog se parece cada vez más a un diario personal que a un blog 'cultural', por ponerle un adjetivo, aunque en verdad los blogs y sus creadores tienen todo el derecho de hacer con su página lo que deseen, además no debo olvidar que mi propuesta inicial fue la siguiente: "Hoy, 25 de Abril del 2013, creo este blog para reunir algunos pensamientos que por lo regular serán cosas que me fascinen, cosas que me causen fascinación en ambos sentidos ya que la fascinación no es solo gozo sino también atormento, al menos ante mi punto de vista." Aquel reglón se debe respetar a manera de mandamiento, pues es en él en que edifiqué esta enorme queja que hago llamar blog. Debo agregar también que pienso que mi escritura desde hace poco ha mejorado ligeramente (no me refiero a mis primeras entradas que están escritas de manera asquerosa y que no transmiten del todo lo que pienso sino a mi escritura en general,ya que no todo lo que escribo está en este blog, aunque igual considero que le falta mucha gracia a mi escritura). 

Al meollo: sufro en el salón de clases, es que realmente me siento atormentado y no encuentro escapatoria, incluso mi mejor amigo parece rebotar en mi contra. Probablemente esta queja no sea algo muy particular sino más bien algo a gran escala, culpa de los medios, la falta de sentimientos, la mecanización, los ideales dedicados a los placeres más comunes, etc. Aunque no me puedo excluir de la gran culpa de todas las culpas, algo muy horrendo pasa con nuestra era de jóvenes, y yo soy parte del problema y no de la solución. He malinterpretado el problema olvidando de paso que todo problema tiene una solución o que al menos puedo calmarlo o  al menos, esta es la alternativa más egoísta aunque más práctica y conveniente, puedo hacer lo posible para que no me afecte a mí y de paso mejorar como persona. Observando y viviendo diferente tipos de comportamientos y hábitos (los míos incluidos) tanto personales como virtuales crece en mí un gran odio que no vacilo en mostrar, incluso he pensado que si no puedo con el enemigo debería unirme a él.  Grave error. No me puedo traicionar para esconder mis miedos. En verdad, no sé que hacer, ni siquiera tengo claro el problema. Por mientras, debo concluir que el problema soy yo inevitablemente. Yo, todo un sucio, maltrato a la gente tanto conscientemente como inconscientemente, aún no puedo dejar este hábito tan terrible que me ha perseguido desde niño y al reflexionar sobre él me hace sentir como el malo de la película . ¿Qué estoy esperando exactamente? Desde ahora, me propongo no tratar mal a nadie, no juzgar, no ignorar, ni ser cruelmente sarcástico. El castigo amoroso se prolonga gracias a mi insistencia en ser vil (yo sé a que me refiero) ¿ A quién puedo atraer así? En un ambiente de crueldad debo obedecer a mi consciencia, a mis razones y jamás traicionar mis ideales (aunque estos siempre están cambiando). 

Me siento como el chico de The Catcher in the Rye (lo escribo en su idioma original porque francamente pienso que el español es una lenguaje muy burdo para interpretar a las letras inglesas), recaigo una y otra vez en mi narcisismo cuando en el fondo sé la respuesta a mis problemas, solo que me falta valentía para aceptar y asumir el peso de mis tormentos. El problema soy yo, y atacarme a mí mismo es absurdo, por tanto no debo atacar ni desquitarme con los demás. La solución no debe darse en son de bondad sino en son de naturaleza, humildad y renovación.  


Esta mata de carne y pompa es Oscar Wilde ¿pueden creerlo?




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