
Las huellas dejadas por Neil Young en más de cuatro décadas de música popular son, más que notables, indudables y del mérito más admirable. Recorrer la trayectoria trazada sería decir lo ya dicho y obviar algunos detalles anécdoticos como la polémica This Note's For You y los vestigios de la pronta revolución de la industria musical gracias al PONO (ironía), que forman parte de la vida de este gran hombre. ¿Qué se viene a mente cuando se habla de Neil Young? La opinión común retrata a un hombre simple, poseedor de las instancias de sabiduría de pueblo más bellas y revoltosas, que solo por casualidad es un cantautor y no un reformador social-al menos no del todo-. Sin embargo, este último aspecto se echa de lado para dar paso a uno de los pasajes más solitarios y cálidos de toda su discografía: Live at Massey Hall 1971.
Después de tres exitosos álbumes de estudio-Neil Young, Everybody Knows This Is Nowhere, y After The Gold Rush- ,todos grabados en Estados Unidos, Neil Young regresa a su tierra natal para realizar dos conciertos acústicos como solista, el primero en Carnegie Hall y el último en Massey Hall. Este par de conciertos no solo significaría la máxima madurez lírica y musical del cantautor sino también un adelanto a la discografía futura del autor (como la versión de demostración de See the Sky About to Rain). El repertorio de canciones, además de contar con las piezas más representativas de sus álbumes de estudio llevadas a la instrumentación acústica, incluye canciones que no se repetirán en el resto de su obra como la suite A Man Needs a Maid/Heart of Gold y la estampa de sus shows en vivo, Journey through the Past, cuya melodía y ánimo resembla a After the Gold Rush del álbum del mismo nombre.
Ciertamente, Neil Young es a Toronto lo que Leonard Cohen es a Montreal y lo que Woody Guthrie es a todos los estados de la gran llanura afectados por el Dust Bowl. Por tal, el álbum en vivo se diferencia de los demás de su género por lo que la actividad del público adquiere una dimensión personal, a diferencia de la gran mayoría en que a lo más el público es activo y enérgico, pero finalmente desapercibido por el oyente. Y no es de sorprender que a la más ligera mención de Canada, o a la fría vida campestre el público reaccione con un ola de aplausos; tampoco resulta extraño el ambiente de cariño, que se desvía de una simple relación fanático-audiencia, y se parece más a una relación filial de compadecedores de los duros golpes y alegrías de la vida. Las palabras de Young antes de empezar una nueva canción son de la gracia más honesta para el público, incluso toman tono de lección. Todo esto otorga a la grabación un aire nostálgico tal que resulta provechoso para el oyente sentir con gozo, además de las piezas musicales, cada aplauso, gesto y comentario. Sin embargo, lo realmente sorprendente de la grabación no se halla en sus confines.
God gave to you/now, you give to me/I'd like to know/what you learned/The sky is blue/and so is the sea/What is the color/when black is burned?/What is the color? (de I Am a Child). ¿En qué se diferencia principalmente la lírica de Neil Young de la lírica de otros grandes exponentes de la canción popular norteamericana como los anteriormente mencionados Cohen, Guthrie y Dylan? La lírica de Neil Young no es ostentosa, mucho menos literaria (al menos no a la primera vista) y tampoco cae en los juegos de palabra vertiginosos de Bob Dylan; es serena, humilde, rústica, más bien sencilla e incluso sabia. La gama temática va desde la política Tin Soldiers and Nixon comin'/We're finally on our own/This summer I heard the drumming/Four dead in Ohio (de Ohio), los sentimientos de apatía tan inevitables Helpless,Helpless,Helpless/Baby can you hear me now?/The chains are locked/Baby, sing with me somehow (de Helpless), la alegría desenfrenada-Dance,Dance,Dance- y hasta las experiencias personales como en The Needle and the Damage Done, cuya disertación de preludio evoca la desdicha más serena. Neil Young es capaz de aludir a los paisajes más poéticos y a las situaciones de mayor reflexión con palabras simples, que no solo atraen al oyente por lo que significa accesibilidad y facilidad a la hora de rememorar versos, sino por su increíble significado y honestidad. Estas características de la obra de Neil Young alrededor de los inicio de la década de los 70', sin embargo, solo cubren un plano de la grabación y la inmensa pasión con que son interpretadas las piezas-aunque disfrazada de un falso sardonismo agradable-, el otro.
En conclusión, son pocos los recitales que emanan la soledad de una manera tan involucrativa como los acústicos de Neil Young como solista. A pesar de que la sesión era conocida desde su grabación, no fue hasta el 2007 que llegó a publicarse en formatos accesibles a todos, y desde entonces es una grabación absolutamente indispensable para el explorador de la obra de Neil Young. Es que las sutilezas de la lírica del cantautor, su energía y su gracia son tan presentes en el álbum que no hay ni por qué preguntárselo: el álbum, junto con las otras obras capitales de Neil Young, pertenece al canon de trabajos que hacen de la canción popular un verdadero arte.
Apreciación personal, por si lo de arriba no lo fuera lo suficiente
Es divertido recordar lo realmente importante en tiempos como éstos, llenos de cambios y emociones nuevas que me revuelcan y no hacen sentido. El álbum me reconforta y me demuestra lo bello que aún resulta este tipo de música, ignorada por mí en otros tiempos. Mis pistas favoritas son Journey Through the Past, Love in Mind, y Don't Let it Bring You Down. Si tuviera que mencionar álbumes para defender a la música popular, tan acusada de convencionalismos, mencionaría a éste sin lugar a duda, pues si bien no explora todas las posibilidades del sonido, es difícil que no cause fuertes reacciones sentimentales.
Escribo sobre este álbum en particular porque es el que más me gustó de la semana o semanas o no sé cuántos días.
Otros álbumes escuchados recientemente que me agradaron más de lo normal:



Ciertamente, Neil Young es a Toronto lo que Leonard Cohen es a Montreal y lo que Woody Guthrie es a todos los estados de la gran llanura afectados por el Dust Bowl. Por tal, el álbum en vivo se diferencia de los demás de su género por lo que la actividad del público adquiere una dimensión personal, a diferencia de la gran mayoría en que a lo más el público es activo y enérgico, pero finalmente desapercibido por el oyente. Y no es de sorprender que a la más ligera mención de Canada, o a la fría vida campestre el público reaccione con un ola de aplausos; tampoco resulta extraño el ambiente de cariño, que se desvía de una simple relación fanático-audiencia, y se parece más a una relación filial de compadecedores de los duros golpes y alegrías de la vida. Las palabras de Young antes de empezar una nueva canción son de la gracia más honesta para el público, incluso toman tono de lección. Todo esto otorga a la grabación un aire nostálgico tal que resulta provechoso para el oyente sentir con gozo, además de las piezas musicales, cada aplauso, gesto y comentario. Sin embargo, lo realmente sorprendente de la grabación no se halla en sus confines.
God gave to you/now, you give to me/I'd like to know/what you learned/The sky is blue/and so is the sea/What is the color/when black is burned?/What is the color? (de I Am a Child). ¿En qué se diferencia principalmente la lírica de Neil Young de la lírica de otros grandes exponentes de la canción popular norteamericana como los anteriormente mencionados Cohen, Guthrie y Dylan? La lírica de Neil Young no es ostentosa, mucho menos literaria (al menos no a la primera vista) y tampoco cae en los juegos de palabra vertiginosos de Bob Dylan; es serena, humilde, rústica, más bien sencilla e incluso sabia. La gama temática va desde la política Tin Soldiers and Nixon comin'/We're finally on our own/This summer I heard the drumming/Four dead in Ohio (de Ohio), los sentimientos de apatía tan inevitables Helpless,Helpless,Helpless/Baby can you hear me now?/The chains are locked/Baby, sing with me somehow (de Helpless), la alegría desenfrenada-Dance,Dance,Dance- y hasta las experiencias personales como en The Needle and the Damage Done, cuya disertación de preludio evoca la desdicha más serena. Neil Young es capaz de aludir a los paisajes más poéticos y a las situaciones de mayor reflexión con palabras simples, que no solo atraen al oyente por lo que significa accesibilidad y facilidad a la hora de rememorar versos, sino por su increíble significado y honestidad. Estas características de la obra de Neil Young alrededor de los inicio de la década de los 70', sin embargo, solo cubren un plano de la grabación y la inmensa pasión con que son interpretadas las piezas-aunque disfrazada de un falso sardonismo agradable-, el otro.
En conclusión, son pocos los recitales que emanan la soledad de una manera tan involucrativa como los acústicos de Neil Young como solista. A pesar de que la sesión era conocida desde su grabación, no fue hasta el 2007 que llegó a publicarse en formatos accesibles a todos, y desde entonces es una grabación absolutamente indispensable para el explorador de la obra de Neil Young. Es que las sutilezas de la lírica del cantautor, su energía y su gracia son tan presentes en el álbum que no hay ni por qué preguntárselo: el álbum, junto con las otras obras capitales de Neil Young, pertenece al canon de trabajos que hacen de la canción popular un verdadero arte.
Apreciación personal, por si lo de arriba no lo fuera lo suficiente
Es divertido recordar lo realmente importante en tiempos como éstos, llenos de cambios y emociones nuevas que me revuelcan y no hacen sentido. El álbum me reconforta y me demuestra lo bello que aún resulta este tipo de música, ignorada por mí en otros tiempos. Mis pistas favoritas son Journey Through the Past, Love in Mind, y Don't Let it Bring You Down. Si tuviera que mencionar álbumes para defender a la música popular, tan acusada de convencionalismos, mencionaría a éste sin lugar a duda, pues si bien no explora todas las posibilidades del sonido, es difícil que no cause fuertes reacciones sentimentales.
Escribo sobre este álbum en particular porque es el que más me gustó de la semana o semanas o no sé cuántos días.
Otros álbumes escuchados recientemente que me agradaron más de lo normal:

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