Me siento muy bobo hoy. Cuando estoy demasiado alegre me comporto como un completo tonto. O quizás siempre soy así y no puedo verme a mí mismo. Oh, es muy difícil realmente decir lo que tienes en la cabeza. No es ser meticuloso o algo así, pero cada palabra, gesto y ritmo influye en lo que quiero decir, así se trate de cualquier banalidad. Tampoco estoy satisfecho con lo que escribo; un montón de ideas que parecen nunca acabar para luego irrumpirse en palabras que más bien son estáticas y simplísticas.
En la introducción escrita por -no me acuerdo, lo apuntaré después- para El innombrable de Samuel Beckett ( MAN IN LINE: - It's like Samuel Beckett, you know- I admire the technique but he doesn't ... he doesn't hit me on a gut level.) se hablaba del mundo interior, aquél en que eres un súper tú capaz de reflexionar sobre los misterios más grandes y llegar a pensamientos, más bien iluminaciones, muy elevados y benignos en la medida de que revelan verdad, y solo verdad, pues no se habla de engaños cuando se trata de uno mismo, (o al menos eso se supone al hablar de un holgazán desterrado de la moral común, como el protagonista de El innombrable y los personajes tan extraños de Esperando a Godot) como el verdadero campo de la realidad. Y eso haría mucho sentido para mí, pero no es conveniente ni valiente aceptarlo. Pues no quiero acabar un innombrable ¿no?. Si se pensara de esa manera, finalmente todo resultaría una persecución absurda, no hay forma de exteriorizar eso que se tiene adentro en su forma última y completa, siempre quedará un vacío por más pequeño, pero que estanca y estanca terriblemente. Sin embargo, asumir como imperfecciones inevitablemente humanas lo bruto del actuar y escribir (estoy seguro de que lo bruto que puede parecer algo evoluciona y crece, pero permanece, como un treadmill o cinta para correr en español) lo incomunicable, lo limitado y finalmente estéril resultaría una posición sabia, y hasta humilde.
Por supuesto, estas ideas no muy claras se alejan de lo expresado en el libro de Beckett, pero ese no es el punto (al menos por ahora). Y tampoco terminé de leer El innombrable, quizás porque fue mucho para mí, o porque simplemente no fue para mí, o porque las condiciones no permitían leer un libro entero en un día, o más probable y cómodamente, porque es la última parte de una trilogía. Pero concluyo que el perfeccionismo es definitivamente no la manera de ir. De hecho, pienso que el perfeccionismo excesivo solo puede terminar desadaptando al individuo: el exceso del silencio, dado que no existe manera de decir lo que quieres; o una superabundancia de expresiones, que finalmente da impresiones de incoherencia o locura; o un paso irregular entre ambos.

Sin embargo, me encantaría ser el segundo caso para decirle a la amiga de mi madre y mi tía lo mal que me son sus maneras y expresiones.
-Oh, el televisor plasma, el lindo vestido, oh, la otra, qué cochina e impropia, jaja la playita, el pan calentito-
Es muy difícil aceptar el rechazo o incluso pequeños errores en algo en que pones mucho esfuerzo. No puedo, simplemente no puedo, siento que algo da vueltas dentro de mí y es incomprensible y duro y frío y no puedo para nada con ello. Yet I'm very passive about it and it slips away very nicely and I'm cozy once again but it's quite necessary to do so, to accept it and to deal with it. Consolation from another person is always bad though, it's hardly ever honest or even redeeming, which is the worst and most tragic part of it. So really, critiques are very acceptable, as I always thought they were. I guess that my initial reaction to them was a very comprehensible reaction (after appearing as a whiny reaction at first impression).
Sin embargo, me encantaría ser el segundo caso para decirle a la amiga de mi madre y mi tía lo mal que me son sus maneras y expresiones.
-Oh, el televisor plasma, el lindo vestido, oh, la otra, qué cochina e impropia, jaja la playita, el pan calentito-
Es muy difícil aceptar el rechazo o incluso pequeños errores en algo en que pones mucho esfuerzo. No puedo, simplemente no puedo, siento que algo da vueltas dentro de mí y es incomprensible y duro y frío y no puedo para nada con ello. Yet I'm very passive about it and it slips away very nicely and I'm cozy once again but it's quite necessary to do so, to accept it and to deal with it. Consolation from another person is always bad though, it's hardly ever honest or even redeeming, which is the worst and most tragic part of it. So really, critiques are very acceptable, as I always thought they were. I guess that my initial reaction to them was a very comprehensible reaction (after appearing as a whiny reaction at first impression).
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